Reconocido como uno de los valles vitivinícolas más grandes de Chile, el Valle de Curicó posee actualmente cerca de 25.000 hás. Plantadas de viñedos, con la mayor superficie de cultivo de cepas blancas del país, donde predomina el Sauvignon Blanc, y seguida de las variedades Chardonnay, Viognier y Riesling. Según el Catastro Vitícola Nacional 2013, realizado por el SAG, la superficie plantada de Sauvignon Blanc se duplicó en la última década, pasando de 6 mil hás. a 14 mil. Con ésto, pasó a ser la 2ª variedad más relevante después del Cabernet Sauvignon, superando a las cepas País y Merlot. Chile cuenta en total con 120 mil hectáreas de vides viníferas, de las cuales entre un 10% a un 11% son de Sauvignon Blanc. De esto, un 50% se concentra en la Región del Maule, siendo el Valle de Curicó el

principal productor de esa cepa blanca con 3.840 hás, superficie que equivale a una elaboración de casi 60 millones de litros de vino, desinados principalmente a mercados externos. En el Valle de Curicó existe una amplia diversidad de suelos de orígenes volcánicos y aluviales, con texturas francas y arcillosas, de diferentes contenidos y niveles de retención de humedad, lo que también permite elegir la condición de suelo más apropiada para cada variedad y con ello expresar su máximo potencial. El clima mediterráneo, de días calurosos con una radiación solar adecuada y también noches frías, proporciona la amplitud térmica necesaria para la obtención de uvas de calidad. De igual manera, la pluviometría de 600mm anuales, concentrada principalmente en los meses de invierno, crea un vital

equilibrio entre el vigor de las plantas y la producción de uvas sanas. Las excepcionales condiciones vitivinícolas de la zona permiten también la obtención de una mayor diversidad de cepas tintas como el Cabernet Sauvignon, la que cuenta con la mayor superficie de cultivo, seguida del Merlot, Carménère, Malbec, Syrah y Pinot Noir, entre otras. Esto porque la privilegiada ubicación del Valle de Curicó concede el cultivo de viñedos sobre suelos generosos y diversos, en medio de un clima excepcional escenario que permite así la obtención de una mayor variedad de cepas tintas y blancas.